
Me preguntó mirándome con sus ojos llenos de lagrimas, causando que mi corazón se derritiera, y saliera como la cera de vela por mis ojos. Aquella frase se quedo rondando por años en mi mente, ¿como puedo ser feliz?, ¿como?, ¿como lo logro?,¿ nací para buscar felicidad?. De tanto preguntármelo mi corazón se desesperaba por responderme, se agitaba y se cansaba , y se desvaneció, se desvaneció al correr por mis mejillas, horas y horas, días y días, meses y quizás años. Yo sabia la respuesta, pero no la entendía. Hasta que te conocí.