domingo, 4 de julio de 2010

Mueranse

A veces pienso que si tuviera cerebro para inventar una bomba que matara a esas personas entupidas, avaras, insensibles, mentirosas, personas inútiles, egoístas traicioneras, seria algo demasiado perfecto y creo que si lo hiciera, morirían tantas personas como por ejemplo, tu vecino que es enfermo de sapo que te sonríe, y después anda hablando ¡uy esta niñita es tan indecente! solo por tu forma de vestir, no podemos olvidar tus ex que te engañaron o que simplemente te acuerdas y te ríes, por que no entiendes como mierda estuviste con alguien así, o la ex de tu pareja, que solo quieres romperle el rostro con el que lamentablemente nació, morirán las minas huecas, esas que no saben que hacer y hablan a tus espaldas de o que llevas puesto y tus kilos demás( que no son muchos),esas típicas conocidas depresivas que realmente por lo único que sufren es por el daño que se causaron ellas mismas o las personas enfermas que disfrutan con el sufrimiento de otros, esas personas que se aprovechan de la debilidad del otro, y lo débiles que no quieren ser fuertes, tantas personas morirían si inventáramos esta bomba, la vida se volvería demasiado aburrida y monótona, quizás no tengamos nada que hacer, no tendríamos ese algo contra que combatir, contra que luchar, de que reírse. Entonces nos damos cuenta, hasta la mierda mas inútil nos sirve para algo... para aprender. Aunque aun así merecen morir.

sábado, 3 de julio de 2010

Pasado

Si tuviera el poder de que con un simple movimiento de mi dedo
retrocediera el tiempo, no me refiero a un minuto, a horas, días o meses,
si no caricias, miradas, momentos y sentimientos.
Cambiaria el instante en que por primera vez vi una silueta perfecta
que se acomodaba a mí con sus defectos y virtudes,
que con un toque de dulzura anexa yo fui la más predilecta.
Cambiaria lo que sentí cuando se derretía en mis labios,
y mi lengua tocaba y saboreaba esa frescura,
cuando mi cuerpo se elevo tanto, que ya no existía.
No más era pasión y amor.
Me entregue como una mariposa al viento,
como la flor a una abeja.
Fue tan ideal todo lo que sucedió, hasta que tristemente acabo.
No más tengo un lindo recuerdo,
pero una fea amarga y dolorosa melancolía,
que día tras día me hace pensar en ¿que fue lo que hice mal?
Daria lo que fuera para que volviera a pasar,
pero daría aun más que el doble para que nunca haya sucedido.